Sabes, yo logro
creer que lo único que quieres es que delire, como aquel día que te deje
delirar en contra de tu voluntad
Puede que todo sea parte de un plan.
- (a) Confundí a Lluigi con información confusa e incompleta.
- (b) Darle tiempo para que dicha confusión hierva en su cerebro.
- (c) Una vez el caldo esté a punto, confundirlo más con un poco de información, dispar e imprecisa.
- (d) Esperar el tiempo necesario y ¡VOILA!
El delirio está
servido
No me molesta, en lo más absoluto, ser un engranaje más en las
maquinaciones de tu misteriosa, inefable, variable y grumosa consciencia.
Pero es curioso como esto ejemplifica muchas cosas de nuestra vida
cotidiana. Como el conocimiento de algo no nos acerca para nada a controlarlo.
Por más que sepa y entienda tu plan, no tengo la capacidad de salvarme de él.
Más allá... ¿Te das
cuenta, mi querida Aromaz, la inestable e incierta naturaleza del conocimiento?
Todo lo que escribo, lo hago laborando bajo la idea que EXISTIÓ un plan. Evidencias, hay y a la vez no. Solo hay inferencia, subjetividad y humanidad. Pero sin importar esto, me aferro a eso que he establecido como mi sabiduría, lo hago no por deseo, sino por necesidad.
Todo lo que escribo, lo hago laborando bajo la idea que EXISTIÓ un plan. Evidencias, hay y a la vez no. Solo hay inferencia, subjetividad y humanidad. Pero sin importar esto, me aferro a eso que he establecido como mi sabiduría, lo hago no por deseo, sino por necesidad.
Necesidad de sentirme seguro, de creer que mis pies pisan suelo firme,
en el que puedo bailar, acaecer, vivir y existir sin temor a quedar suspendido
en el limbo de mi ignorancia, cegado por completo en la penumbra de la
incertidumbre.
¿Somos cosas
curiosas no?
¿Somos? Sí,
indudablemente somos.
¿Creemos ser? Ese
es el problema. Creemos ser, cuando deberías saber que somos.
Sabés Aromaz, acabo
de darme cuenta de dos cosas. Mi cuenta que facebook tiene la peculiaridad de no
desconectarme a personas que se han marchado hasta después de largo rato. Hace
tan solo unos momentos, tú estabas conectada. Para mí, claro.
Es cierto para mí,
hasta que mis sentidos me digan lo contrario. Hasta que vengas a corregir mis
difusas realidades, cual tea que redime al explorador perdido en tenebrosas
catacumbas.
Hasta que vengás tú,
e ilumines mi mente, sabré...
¿Te fuiste hace
mucho? ¿He sido engañado?
Benditas incógnitas,
con respuesta ambigua. Condenada certidumbre que satisface al hombre como la
luz llena un pozo.
Lo abarca, pero no
lo abastece.
Sabemos, pero no
nos saciamos.
Por eso, no
queremos saber. Queremos conocer. Es más fácil, más liviano. Más tolerable, más
dependiente.
¿Sabías lo fácil
que es ser bondadoso?
Es fácil, porque
existen lineamientos, paradigmas. Estolas y caravanas, listones y timbales,
listos para guiar el camino de la bondad.
Fácil porque tiene
efecto. Porque se siente, porque se vive.
Buscamos esas
cosas. Cosas que son en comparación son labores titánicas, pero en esencia,
para el espíritu humano, son las más básicas del mundo.
Somos vulnerables,
claro, pero lo somos menos cuando entregamos ese algo. ¿Curioso, no?
Entregamos nuestra
vulnerabilidad a nosotros, a nuestro esfuerzo. A nuestro raciocinio, nuestra
fe. Nuestra vida, nuestras ideas. Lo hacemos porque al hacerlo, nos formamos.
Al hacerlo, damos sentido. Nos definimos
¿Aromaz estás ahí?
Si lo estás lo
siento.
Por todo. Por la imprudencia de dejar que mi humanidad llegue a ti. Creo
que la Humanidad me sorprende tanto como me repele. Se sosiega tanto como me
solapa. Uso demasiada esa palabra, pero si lo piensas, tanto como una
computadora son solo muchos 0000100101111001001 trabajando, todos nosotros
somos humanidad Humanidad HUMANIDAD humaNIdad UmanHidad... repetido un millar
de veces, con flujos, con variaciones, con falacias, rencores, caídas,
colapsos.
Con los ocasionales virus, con los ataques cibernéticos. Con los usuales
intrusos, con las complicadas operaciones. Con los fallos, los congelamientos,
las inutilidades, los gastos. Con los usos y desusos. Y sobre todo con fecha de
expiración.
En todo caso, lo
siento Gaby. Siento si esto te aturde, si te asusta, si te reprime o compele.
Perdón si esto
agudiza algún potencial dolor de cabeza, pero debo confesar que alivia el
mío... El egoísmo nunca fue mi fuerte, pero si mi constante.
Pero sobre todo,
siento mucho.
Escrito, más merecedoramente que muchas otras cosas, por Luis Fuentes.
(Inspirado por Aromaz.prejueves)