16.6.12

Vida. Esta.

Cuando leo o escucho a personas decir cosas como "La vida nada más es el resultado de condiciones, hechos y mezclas propicias en un ambiente determinado" "La belleza del cielo no es más que la interacción de la luz solar con la atmosfera" o "Los sentimientos solamente son una mezcla de químicos en un cerebro”; Debo admitir, que además de cierto sabor agridulce, también quedo un tanto decepcionado. 

No de lo que se dice, no de lo que se quiere transmitir. No de la veracidad de esas verdades, maravillosas verdades que hemos llegado a conocer, sino del motivo por el cual se dice, y lo que está de trasfondo. Basicamente, mis sentimientos se pueden resumir en dos puntos.  (a) El utilizar expresiones como "no es más", "solamente" "nada más", me hacen preguntar ¿De verdad les parece tan poco? ¿Porque será que las personas tendemos a desvalorizar lo que podemos comprender o explicar y glorificar lo desconocido e incierto? Se aprecia lo que no se conoce, lo misterioso, lo que con la mano en el corazón se quiere llamar "sobrenatural", con la esperanza de así, trascender nuestra realidad. ¿De donde viene este desprecio por este maravilloso, complejo y maravillosamente indescifrable mundo natural, una vez hemos adquirido una minúscula cantidad de verdad sobre el? Es curioso como buscamos seguridad, pero despreciamos los pocos pedazos de certeza que nos corresponden, que podemos alcanzar. 

(b) Pero más allá de todo esto... ¿Sinceramente creen que solo es eso? ¿Que esas palabras encapsulan la verdad de esos fenómenos? Pues si lo hacen, bien. Están en lo cierto y nadie cuerdo puede contradecirlos. Y a la vez, todo eso, no es nada. Nada es nada, sin nosotros que somos algo. El todo es nada, sino es percibido. No es que la existencia dependa de la conciencia humana, aunque eso quisiéramos creer, no tampoco que somos relevantes en este universo, aunque eso anhelamos ser, pero nuestras realidades individuales y colectivas, nuestra realidad Humana, si depende de nuestra percepción. Y eso es lo bello de todo el asunto, que, al menos para nosotros, los efectos de algo no se limitan en lo absoluto a su origen. Que somos capaces de decir que  el total es sin duda, MUCHO MÁS que la suma de sus partes.

  • ¿Porque será que nos desvivimos por obtener y acumular unos cuantos trozos de fibra de algodón, que conocemos como dinero? Porque detrás, hay un deseo.
  • ¿Porque necesitamos tanto unos grandes artilugios de piedra, madera y metales, arreglados de tal manera que los  llamamos casas? Porque detrás, hay seguridad. 
  • ¿Cual es la razón por la que podemos pasar horas y horas frente a cajas de fibra vegetal, manchados con distintos símbolos, que denominamos libros? Porque detrás, hay ideas.
  • ¿Porque valoramos esos cúmulos de átomos cambiantes y amorfos, que llamamos personas? Porque detrás, hay humanidad.

Y cuando digo que detrás hay, no quiero decir que son propiedades inherentes de los objetos, sino que son propiedades inherentes de nuestra percepción. No hay cosa más "sencillamente compleja" que nuestra realidad que nosotros complejizamos, atribuimos y categorizamos, puesto que nuestra vida no es más que una perpetuada, e ineludible, Humanidad.

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